
Una de las costumbres que ella tiene y le parece peculiar, es la de pensar en sí misma en tercera persona.
Por ejemplo: si camina por una vereda cualquiera, buscando sombra o sol, según la temperatura, saltando charcos, apurando el paso para alcanzar el colectivo a una hora específica, piensa: "ella camina por una vereda cualquiera, la más soleada (o con sombra, según, como ya les dije) salta un charco, va hacia la parada de colectivos, etc, etc".
Repito: piensa en sí misma en tercera persona, no habla de ella en tercera persona, como esos egocéntricos que se nombran a sí mismos. Al contrario, intenta no hablar de sí misma en lo absoluto.
Ahora mismo, otro ejemplo: ella, mira una hoja seca. No es otoño, está seca porque hace demasiado calor para Noviembre, y algunas plantas se secaron, soltando hojas disfrazadas de otoño...
Es como una práctica literaria. Como un juego más, que le gusta jugar. Como esconderse en un rincón, sentirse invisible, pasar desapercibida mientras los otros parecen tan entretenidos actuando una obra que ella solo disfruta, pero en la que no participa. Le gusta ese lugar que encontró, ni en el centro del escenario, ni entre el público: está en un rincón y la realidad no sabe que la está observando.
Porque ella a veces piensa en sí misma en tercera persona... (pero que estoy haciendo, esto ya se los dije, pero es que tiene mala memoria, olvida las listas de las compras sobre la mesa, tiene que hacer grandes carteles con las fechas de cumpleaños, no recuerda los números de teléfono y a veces, hasta abre un paréntesis y sigue escribiendo dentro de él sin recordar cerrarlo jamás.













