Sobre cruces infinitos...



Dicen que hay un punto atractor que nos empuja desde adelante. ¿Deberemos creer eso, y dejarnos llevar? Alguna vez nos cruzamos, y temo no haberte visto. ¿Cómo pudo ser posible? El universo es tan grande en su infinita pequeñez. Sospecho, entonces, que nos cruzamos y no te vi. Yo miraría, cómo siempre, algún punto que nadie más mira: el elegante hierro retorcido de alguna reja en una ventana, un reflejo en el vidrio de esa ventana o en un charco (me gusta más ver el reflejo que lo que lo produce), una mariposa escondiéndose en una flor, un pájaro... Se cuán difícil es, además, reconocer lo que ha sido visto antes, pero sin estos ojos. Hay al menos dos clases de antes: antes, ese tiempo pequeño que podemos recordar y un antes infinito, que nos asusta y escondemos en universos paralelos.
En algo infinito en tiempo y espacio, todas las posibilidades deberían hacerse realidad. Vamos a cruzarnos muchas veces... Y alguna vez las miradas se encontraran y repentinamente, recordaremos.

2 comentarios:

  1. WOW muy interesante reflexión. Lo interesante ¿nos atreveremos a recordar? porque a veces se anda con el saber a cuestas pero con la mirada perdida para no cruzar y ver eso que conocemos... ideas..
    Un beso!

    ResponderEliminar
  2. Me transportó esto de mirarse alguna vez y recordar, es un cierre perfecto!!!

    J&R

    ResponderEliminar