Diario de una mujer a la que nunca le pasa nada (2)


"Que caro que está todo", dice la mujer junto a mí, hurgando en busca de ofertas en la góndola del supermercado. Supongo que espera una respuesta. Pienso que muchos hablan esperando que los otros les hablen, del mismo modo que dan esperando recibir (¿si se espera recibir a cambio de dar, sigue siendo dar o es un simple intercambio de cosas? ¿dar solo para recibir no es una actividad comercial?) y aman esperando ser amados. La desconocida, que sigue con su búsqueda de alimentos, comenta una o dos cosas más, casi sin notar que empujo el changuito hacia otro sector con compradores menos locuaces.

De vuelta hacia casa, veo un hombre con un ramo de rosas. Debería ser una escena romántica, pero no lo es. El hombre camina con el ramo cabeza para abajo, mirando la pantallita de su teléfono celular. Tiene el ceño fruncido. Los pimpollos, muy rojos, se sacuden rítmicamente con cada paso. El papel brillante que los envuelve está arrugado y brilla al sol. ¿El ramo fue rechazado? ¿Es un regalo que será entregado sin interés real por la destinataria? Es un triste destino el de esas pobres rosas.

Sigo pensando que una sola flor es mejor regalo que un ramo.

10 comentarios:

  1. Es que una flor son todas las flores.

    Besos.

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  2. El hombre del ramo en la mano era el delivery de la florería. El enamorado rechazó comprar las rosas… está todo tan caro…
    D.

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  3. Y mejor regalo aún, un texto como éste. Besos, querida amiga.

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  4. Me gustan mucho las reflexiones de esta mujer a la que "nunca le pasa nada". Te sigo.

    Abrazo
    Jeve.

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  5. No sé como llegué hasta acá, pero me gusta!
    lo del ramo, terrible! suena a mal de amores.

    Creo que siempre se ama deseando ser amado, es el alimento. Cuanto puede durar de la otra manera?

    un beso

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  6. Genial; sabias letras, me encantó!
    Gracias y un abrazo grande para ti.

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  7. Seguro que el detalle hace al gesto grandioso, menos es más.
    Me gustaron mucho estos textos en partes.

    Un beso Marcela.

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  8. Muy buen texto, con esa voz que nos capta enseguida, que ve y dice con tanta sencillez envolvente. Es lo más difícil: escribir sobre lo cotidiano, iluminarlo de nuevo. Lo consigues.

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  9. Coincido con la protagonista: una sola flor es mejor regalo.

    Saludos.

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