Accesorios


Al despertar, ella se sumergió en el ropero de los planes diarios, buscando vestir alguno que no fuera una obligación. Buscaba, al menos, un accesorio que no estuviera tejido con los deberes ineludibles del día. Algo placentero. Algo aparentemente inútil.

Que la gente le preguntara por la calle:
"¿Para qué llevás ese innecesario accesorio? Vas a perder el tiempo con él. Después de un rato va a pesarte, y vas a tener que arrastrarlo el resto del día colgando en el brazo".

Y sentirse bien consigo misma, porque a ella no le importaran esas críticas.


5 comentarios:

  1. Hace rato que no estaba ni aqui, ni alla.... ahora, de a poco regresando... entré buscando el calorcito del hogar conocido... y me quedo... revuelvo el armario... elijo... y sonrio... como ella... con ella.. para ella...

    Besos calidos de reencuentro..
    Lil

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  2. Pues si la hacía sentirse bien consigo misma, entonces no era innecesario.

    Saludos.

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  3. " Algo placentero, algo aparentemente inútil".
    Es una observación certera.No es raro que se haga esa asociación...contradictoria.

    Besos.

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  4. Es un deseo colectivo conseguir salir a la vida desnudo de obligaciones, pero no desde abandonado el Edén que no sucederá. Que al menos elijamos con qué accesorios arrastrar tal vez no nos acerque al paraíso, pero sin duda nos aleja del infierno.

    Saludos terrenales,
    D.

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  5. Muy buena la "puesta en escena" del ropero y los planes. Original hasta su fin, me encantó.

    Saludos
    Jeve.

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