Sombras


Y la sombra se queda atrasada, con sus alas de ángel, recostada sobre la piedra, demasiado fría, oscura y lustrosa, pendiente de la mañana, del sol que no alcanza a calentar las agujas de las horas, el tic tac de los pasos intentando alejarnos, como si la sombra no nos perteneciera, como si fuera un monstruo ansiando nuestra compañía.

12 comentarios:

  1. que alegría volver a pasear por aquí,
    por tus textos

    casualmente hiy subire tú colaboración al blogg,
    volví timidamnete el sábado

    te dejo un gran beso!

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  2. La sombra como un monstruo que ansía nuestra compañía es maravilloso.

    Besos.

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  3. Y la sombra se ausenta de sus pasos..

    me gustaron tus versos..
    Saludos fraternos
    Un abrazo
    Buena semana

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  4. Muy bonita. Muy buena.

    Un beso, Marcela, desde España

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  5. hya sombras que no quieren seguirnos.
    un beso

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  6. ¿Y si ellas fueran la vida y nosotros su proyección?

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  7. Me encanta la sombre rebelde la qe vive una vida independiente de su dueo la que se escapa y sin embargo busca su compañía.


    Me gustó mucho.

    Besotes

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  8. Marcela muy hermoso y justo vengo de lo de sonoio y tambien leerte ahi, escribis que sos impresionante me encanta como lo haces, sos admirable.
    Besos

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  9. Nunca había pensado en una sombra como tú en este texto: buenas palabras, buenas imágenes.

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  10. Como si tuviera vida propia, autonomía.
    Muy bueno!
    Besos.

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  11. La sombra de lo que fuimos.

    Nunca le presté atención a la mía.

    La idea de la sombra como un monstruo que ansía nuestra compañía me encantó, Marce.

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  12. Es fuerte lo que escribes. Uno que a veces huye de la sombra es la que está más arraigada.
    Me gustan tus brevedades.

    Abrazos.

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