Tiempo escondido


¿Qué hacer ahora con tantas horas perdidas?
Las escondo en un cajón de hielo, atadas con una cinta roja.
Mientras tanto, busco inútilmente a tu fantasma. Sé que lo vi bailando un tango, en un sueño de esos que en la mañana intentamos deshilvanar, para poder entenderlos.
Y entonces comprendí que tu fantasma formaba parte de ese tiempo escondido en el cajón de hielo.

5 comentarios:

  1. WOW maravilloso, congelar el tiempo..

    excelente
    Un abrazo con cariño
    Te dejo mis saludos fraternos de siempre
    un beso

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  2. Hermoso...
    Esta mañana llueve, es invierno y hace frío, y necesité el arrullo de Piazzola.
    Mientras sonaba, te leí.
    Está todo dicho.
    Beso!

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  3. Un buen lugar para los fantasmas. Y mejor no volver a arrimarse nunca más a la caja de hielo...

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  4. Ains, que manía tenemos de buscar fantasmas... y cuánto fantasma suelto. ;)

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  5. Tu relato me recuerda esos momentos en que una está despertándose, donde el tiempo no cobró todavía dimensión y se confunde con el espacio, la compañía y lo no vivido.
    Es un relato de solcito tibio que se mete de trampa por la persiana.

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