Anne Marie: caso 1


Estudios recientes de la universidad de Michigan, en colaboración con expertos de la Molecular Biology school de Cucamonga, avalan la controvertida afirmación del Doctor Joseph Henry Pendleton II, quien en el año 1867 dijo que el complejo proceso de extrañar a un amor perdido, es motivado y profundizado por tantas causas y factores, que es imposible curarlo. Es útil en este momento recordar que el doctor Joseph es hijo del laureado Joseph Henry Pendleton I, descubridor del acelere del corazón al ver a la persona amada y autor de la magistral obra en ocho volúmenes, "Yo descubrí el acelere del corazón al ver a la persona amada", fragmentos de la cual publicaremos en próximas entregas.
La afirmación del Doctor Joseph hijo, fue dicha después de dos años de un intenso tratamiento a una de sus jóvenes pacientes, a la que solo llamaremos Anne Marie. Ella fue obligada a abandonar a su amante cuando el padre arregló un ventajoso matrimonio con un anciano magistrado, costumbre muy normal en su época. Pero Anne Marie no soportó con estoicismo esa separación, y sufrió desde el primer día de su matrimonio, violentos accesos de llanto, que podían iniciarse en lugares tan inadecuados como la Opera de París al oír un aria, o en medio de un día campestre al ver a una mariposa posada en una flor, o simplemente al oír golpear las gotas de lluvia los cristales de la ventana. Luego de esos accesos de llanto, ella corría a encerrarse en su dormitorio, y escribía compulsivamente horribles poemas de amor dedicados a ese tal Pierre, a quien no podía dejar de extrañar.
El doctor Joseph, utilizó primero sedantes para dominar a la paciente, luego aislamiento en el campo. Después, todo lo contrario: recetó mucha cafeína y frecuentes salidas con actividad social, para que distrayéndose, Anne Marie lograra borrar de su mente al amante perdido. Ninguna de las dos técnicas funcionó.
Ya acorralado por la furia del esposo magistrado, harto de costear los altos honorarios del médico (el esposo aclaró desde el principio que deseaba solamente que su esposa extrañara en silencio al muerto de hambre, como llamaba a Pierre, sin llorar, ni hipar, ni recitar a viva voz los espantosos sonetos), que el Doctor le preguntó a Anne Marie que era lo que debía desaparecer de su entorno para que la melancolía desapareciera también, por falta de estímulo. Ella respondió que debían desaparecer los amaneceres, los atardeceres, la luna y las estrellas, la música de violines, los colibríes, los bombones, el brillo del sol en las hojas verdes, y sobre todo, el recuerdo de una tarde, sentada en un banco de una plaza, y quizá después, si todo eso desapareciera, ella, dejaría de extrañar a Pierre.
Fue entonces que el Doctor Joseph redactó la breve publicación, en una revista de ciencia, en la que contaba sobre su paciente Anne Marie y que finalizaba con la afirmación que tanto se ha repetido, en revistas de ciencia y en escritos insignificantes e indignos que hasta hicieron mofa de su sabiduría, ahora, finalmente avalada por científicos de su nivel:
"Es imposible, porque todo nos lo recuerda, dejar de extrañar a un amor perdido".

7 comentarios:

  1. Dolinísisisisismo relato!!!! (léase espectacular)
    Pero metiéndonos en el tema planteado, me pregunto si en algún momento del sufrimiento la causa deja de ser amor y pasa a ser otra cosa que habría que averiguar (rabia por ser abandonada, obsesión, soledad, despecho o quién sabe qué).
    Seguiremos atenta a los siguientes análisis del prestigioso catedrático.
    Besos!!!

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  2. SUBLIME!!! Escribis que es impresionante, sos increible.
    Besos!

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  3. Marce: me dejas sin esperanzas.... tendré que recordarlo siempre??? no es que me moleste... pero... siempre es mucho tiempo no?

    pero que hermoso es llegar a este rincon.. cada día me gusta mas lo que escribis!!!!
    te dejo un beso enorme
    Lil

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  4. Brillante! Sublime! Humildemente, tengo la solución a los desvelos de ese genio que fue Pendleton II y que puede resumirse en esta fórmula: "Dejamos de extrañar un amor perdido, cuando perdemos uno nuevo"

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  5. Me ha gustado muchísimo, de verdad.
    Y completamente de acuerdo, no sabes hasta qué punto me encaja este relato, uf. Doy fe de todos lo síntomas, Marcela.
    Un beso.

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  6. Me encantó, desde el título hasta el punto final. Sos una dulce

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  7. Leer tus letras de este interesante texto y ver esa imagen evocadora. Gracias. Un abrazo y buen dia.

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