¿Te acordás...?


¿Te acordás...? ¿Te acordás de esa mañana... cuándo fuimos a tomar mate a la playa y vimos las huellas de las patitas de las gaviotas en la arena? ¿Te acordás que prometimos ir a sacarles fotos a las gaviotas mas temprano a la mañana siguiente? Dijimos: de paso vemos amanecer, ¿te acordás? Supongo que es algo que se debe hacer, ¿no es cierto? ¿ver todos los veranos, aunque sea una vez, el amanecer en la playa? Pero nosotros siempre nos quedamos dormidos, y lo más temprano que fuimos, fue a desayunar, alrededor de las diez de la mañana, con el mate y el termo y facturas, y esa mañana fue que vimos las huellas... ¿te acordás?
Aparentemente, las gaviotas, le escapan a las multitudes (como yo lo hago también), y pasean por la arena cuando el sol recién sale y después se van a... ¿sus nidos? ¿un mundo paralelo sin tanta gente? ¿se quedan volando por ahí, comiendo pececitos? No sé a dónde irán, pero cuando la playa está llena de gente, muy cada tanto vemos alguna asomarse aburrida y nunca nos da tiempo para fotografiarla, ¿te acordás que planeamos ir a fotografiarlas bien temprano, cuando estaban dejando sus huellitas en la arena, no tengo ni idea de para qué, porque después las fotos de las vacaciones las miramos una sola vez, pero te acordás que lo dijimos?
¿Te acordás? Bueno, acabo de recordar que no fuimos.

22 comentarios:

  1. Me pasa lo mismo y lo vivo con culpa… vivo a unas diez cuadras de la playa y las dos veces al año que consigo madrugar un fin de semana para disfrutar la arena barrida por el viento soy el hombre más pleno de la naturaleza. Juro repetirlo al día siguiente o a la semana siguiente o a las pocas semanas, pero después me pasa eso que… no te acordás.
    D.

    ResponderEliminar
  2. El "¿te acordás?" pone el ritmo y una cierta pena en el texto que no0 puede uno dejar de notar. Es como un golpecito, golpecito, finalmente golpe.

    ResponderEliminar
  3. Guau! la frase final me dice... y nunca iremos.
    Me dió un escalofrío.
    Besos!

    ResponderEliminar
  4. que hermoso relato...
    para editar

    un gran beso marcela

    ResponderEliminar
  5. Y lo que más bronca da, es que no somos nosotros conscientemente quienes decidimos no hacer ciertas cosas. No es que cambiamos de idea o nos vemos forzados a no hacerlo. Simplemente lo olvidamos, como si no fuera importante y no pensamos que, realmente, es posible, que algo, ya no podamos hacerlo.

    Daniel, Francisco, Claudia, Ariel: muchas gracias.

    ResponderEliminar
  6. Bravisimo.
    Es cierto, ¿a dónde van?
    Vos sabés que cuando hay humor, más me gusta

    ResponderEliminar
  7. Muy lindo, pero no es tarde para ir. La foto es preciosa.


    Besos.

    ResponderEliminar
  8. Donde hacen sus nidos las gaviotas?

    ResponderEliminar
  9. Ginger, Marcelo: Hace quince minutos que estoy averiguando en donde hacen sus nidos las gaviotas. Lo primero que leo es en acantilados, pero en san Bernardo no es posible, así que... Aparentemente escondidos en los médanos, entre arbustos y hierba. Nunca vi uno. Sigo investigando.

    Clarice: Claro que no es tarde. La foto es muy linda.

    Besos.

    ResponderEliminar
  10. pareciera que las gaviotas no tuvieran hogar, siempre esparciéndose por los aires, como estos sueños que vuelan y se posan de pronto en la arena

    saludos

    ResponderEliminar
  11. Che no se si es impresión mía o hay cierta pasada de factura?

    Lo mismo me gustó mucho y respecto a donde anidan tengo entendido que paran el los hoteles de los sindicatos de los Marítimos, y en todo caso podríamos sino preguntarle a Juan Salvador Gaviota que ese tiene seguramente la posta.

    Besos

    PD: Desde ayer que es imposible entrar en tu blog tuve que entrar por el MOZZILLA

    ResponderEliminar
  12. Seguramente se lo decís a una persona como yo, que me levanto al mediodía, sólo porque cocino yo, que si cocinara otro...

    Besos.

    ResponderEliminar
  13. Camille: Gracias. Que lindo comentario... Besos.

    Lux: jajaja. Si se lee pasada de factura, es a mí, en todo caso. Yo me olvidé también. Y en mi caso es aún peor porque la idea, obviamente, había sido mía. Tiro la idea, y me olvido yo sola.
    Que las gaviotas paren en los hoteles del sindicato de marítimos explicaría su desaparición en ciertos horarios.
    Yo siempre uso firefox. Recién entré con explorer para probar y funcionó también. Ojalá se haya solucionado, porque de otra forma, no sabría que hacer.

    Mariela: Clases de cocina a familiares, y organizar los días para poder dormir todo lo que quieras aunque sea algún día a la semana. Yo soy de levantarme temprano aunque no tenga nada que hacer. No, no pregunten, no sé por que.
    Besos.

    ResponderEliminar
  14. Acerca del lugar que parecieran no tener las gaviotas ni el eterno viajero..; sólo por un momento se detienen.
    Quizás no busquen un lugar sino un sitio de aprovisionamiento (de energías, de alimento, de afecto... ). Tal vez, un lugar signifique algo muy diferente.

    ResponderEliminar
  15. No, no puede perderse un amanecer!!!!!
    Al menos uno, único, imborrable, como cada amanecer.
    Se siente la melancolía del texto.
    Se siente cómo nos perdmos eso tan simple, tan único, tan imborrable.

    Un beso

    ResponderEliminar
  16. Hola Marcela! preciosa foto y letras marinas llenas de sensibilidad. besitos y disfruta el fin de semana contemplando huellitas en la arena

    ResponderEliminar
  17. Anónimo: Es cierto lo que decís. La idea del "lugar" (¿el hogar?) debe ser diferente del sitio en donde nos detenemos buscando provisiones. En el caso de las gaviotas, ¿será simplemente el cielo? En el viajero ¿podría ser el camino mismo?

    Mar: Es el juego de tener que elegir: hacemos algo y debemos dejar de hacer otra cosa... En el caso del cuento, a su vez está lo del olvido. Y son cosas simples las que perdemos siempre. Las falsamente importantes a lo mejor las cuidamos más.

    Mónica: Me diste la idea de buscar huellitas de gorrión o paloma en alguna plaza, jaja. Buen fin de semana para vos también.

    Besos.

    ResponderEliminar
  18. Las gaviotas y el viajero tienen la respuesta. También, es muy probable que las gaviotas alojen el cielo y el viajero el camino, en su seno.

    Hay gentes que saben vivir cuidando las cosas simples. Hay gentes que saben vivir... Suelen ser profundos y tiernos.

    No sé de dónde me viene la sensación de haber visto huellitas de gorrión. De hecho, conviví mucho tiempo con ellos.

    ResponderEliminar
  19. Anónimo: La idea de la gaviota alojando el cielo y el viajero alojando al camino, es hermosa.
    Sobre las cosas simples, yo creo que tienen mucha más profundidad que las complejas, para mi gusto, al menos. Se que suena contradictorio, pero es algo que realmente creo. Así que estoy totalmente de acuerdo con tu idea. (Sin contar que sin cosas simples, mi pobre blog se quedaría sin cuentos).
    Hay una bandada de gorriones que visita mi jardín casi todas las tardes. Son muchos, en serio y siempre tengo miedo que mi gato atrape a alguno. Pero los gorriones son increíblemente rápidos... o mi gato es increíblemente lento, no se. Notan inclusive cuando muevo la cortina para verlos. Son muy lindos.
    Besos.

    ResponderEliminar
  20. Marcelo: Coincido, el misterio del nido de las gaviotas, debería seguir siendo una de las tantas preguntas sin respuesta. Beso.

    ResponderEliminar
  21. Las cosas simples no sólo me parecen más profundas; también son las únicas a las que puedo atribuirles sonido, olor y sabor.
    Una aparente contradicción entre la complejidad y la profundidad es probable que entrañe un prejuicio.

    Los gorriones y sus huellas, posiblemente, son huellas de la memoria. Los recuerdos reales en un espacio de ficción son degradados. Por eso, y rechazando el color de los tiempos que corren, no acepto ese tratamiento.

    ResponderEliminar