Niebla

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La niebla cubrió el mundo.
La gente se escondió en sus casas, asustada, aceptando las órdenes de las autoridades que aseguraron informar lo antes posible sobre que tan peligroso era ese nuevo fenómeno.
Los días pasaban sin novedades. Los ojos comenzaron a acostumbrarse al nuevo color del mundo. Algunas puertas se abrieron tímidamente. De a poco, aburridas, hambrientas, cansadas, las personas se atrevieron a asomarse, a reunirse en las esquinas, primero con pañuelos cubriendo narices y bocas, luego, animándose a respirar la nueva realidad.
La niebla seguía allí, con ese perfume a algunas mañanas húmedas de otoño. El sol era un círculo perfecto en el cielo.
Las plantas, más pálidas por la menor cantidad de luz que recibían, luchaban por sobrevivir.
Alguien habló de cielos muy azules.
Alguien describió con melancolía las estrellas.
Muchos reanudaron su vida, olvidándolo todo.

(la fotografía tiene un año aproximadamente, y fue tomada cuando el humo de la quema de pastizales invadió Buenos Aires).

15 comentarios:

  1. Sí mujer!!!!!!!
    Me has hecho recordar... el cielo de la capital estaba densooooo y mi amado sol tan turbio.
    Y...... yo no respiraba.

    (La que describía con melancolía las estrellas era yo ;-) )

    Un beso

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  2. Por qué será que recordamos el cielo azul solamente cuando llega la niebla?

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  3. Hola Marcela!, preciosa fotografía de niebla. un abrazo y buena semana, ahora me entero que garabateas con tu niña en ese blog. Me alegra conocerte ahi también. Hoy me desperté con la tristwe noticia de la despedida de Benedetti. Abrazos

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  4. Hoy el Río se cubrió de niebla... se está quedando sin poetas!
    Besos,

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  5. Mar: ¡Gracias! ¿Te acordás del humo? Por cuestiones "poéticas" lo transformé en niebla, pero la foto me pareció que iba bien con el relato, por ese sol que se veía tan minúsculo en el cielo.

    Marcelo: Siempre apreciamos lo que no tenemos. Mientras está ahí, a la mano, nos es indiferente... Quizá por eso es justo y bueno perder cosas cada tanto.

    Mónica: Gracias. Si! son nuestros garabatos en el otro blog. Gracias por las visitas en ambos espacios.

    Claudia: Muy triste la noticia de la muerte de Benedetti. Pero los poetas dejan sus versos, para que los cuidemos.

    Besos a todos.

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  6. Me gusta la niebla, pero no esa a la que te refieres. Que sensación extraña debió vivirse en Buenos Aires, y curioso contraste con el nombre de la ciudad.

    Un abrazo.

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  7. Excelente ensamble entre fotografía y texto, muy poético por cierto, que me ha traido a la memoria aquellos días.

    Besos Marcela, buen comienzo de semana.:-)

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  8. Yo recuerdo que en ese momento en otro blog que tenía dediqué un post con el nombre "Noche y Niebla" recuerdo muy bien esa epoca, y fue cunado empezamos a comprobar que los grupos de presión existían en serio y como los medios de información podían hacer que un tema parcializado de un sector de la economía de repente y dándole mucha manija, lograra que determinados sectores de la sociedade se encolumnaran detrás de un sector que no los representaba, yo siempre dije que ese reclamo tenía tanta identidad en la sociedad toda como si de repente se hubiera variado la cuota de la pezca de la merluza. Las retenciones a la soja y el tonelaje de merluza que se captura a la mayoría de la sociedad no le afectaba un joraca.

    Te mando un beso

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  9. Annabel: Sí, el nombre de la ciudad en ese momento (más que lo normal, claro) parecía un chiste.

    Adrianina: Yo lo recordé viendo algunas fotos. Hay una de mi hija, a unos pasos de distancia, y se la ve perdida en esa bruma. Hace unos días había aparecido un poco de humo. Espero que no vuelva.

    Lux: Recuerdo un día que, en una reunión con conocidos, no quise opinar sobre el tema, porque aclaré que no entendía lo suficiente sobre las retenciones de la soja y me parecía absurdo agregar palabras vacías al conflicto y fui acusada de oficialista. Debo seguir en ese lugar para aquellas personas. De repente todos eran expertos en soja, impuestos, granos varios, métodos de cultivo, abonos, round up y alimentación de gallinas y caballos. Increíble.
    Por eso prefiero hablar de política entre las metáforas de mis cuentos. Yo sé que ustedes me entienden.

    Gracias y besos.

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  10. Hiciste un texto muy bello, inspirada en algo que nadie veía como bello.

    Durante el humo un fotógrafo de La Plata sacó unas fotos preciosas, su ciudad parecía cubierta de niebla, como en tu cuento.

    Besos y gracias por la belleza.

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  11. Mariela: Las fotos resultaron curiosamente bellas con el humo. Más aún lo son con niebla. Tienen ese toque de misterio, probablemente. De clima exótico.
    Muchas gracias. Un beso.

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  12. Qué mal lo debísteis de pasar en Buenos Aires... debió de ser una mala niebla.

    Un besito preciosa

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  13. Gracias, Carmen. Hoy hubo niebla! Pero de la verdadera. No era humo, que es lo más molesto. Besos

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  14. Hoy se estrenó en canal 7 "Porotos de soja", película de Blaustein. Se verá también en el Tita Merello y un DVD acompañará el ¿próximo? número de Caras y Caretas.

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  15. Interesante dato. Quiero ver ese documental. Gracias.

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