Desconocidos

Desconocidos preguntándose como dejar de serlo.
¿Verá el otro mis palabras, entre la multitud de palabras? ¿Me verá, realmente?
Estar frente a frente no es verse y chocarse no es encontrarse. Nos encontramos desde lejos, y desde antes. Es la ley.
La soledad es tentadora, porque no exige esfuerzos. El desconocido amenaza con transformarse en su opuesto.
¿Hay que permitirlo?

4 comentarios:

  1. Que buena pregunta la de los desconocidos.
    La soledad es tentadora, pero es una tentación imperfecta, que no termina de conformar.

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  2. Yo siento que te conozco de toda la vida. Y te quiero en concordancia con ese sentir.

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  3. Que cumpla su amenaza, entonces.
    Me encantó realmente.

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