La piel, demasiado pálida, no lamentará que no la extrañen. No tiene esa habilidad. Hay un corazón que la anima cuando late fuerte, y manos que la encienden cuando hace falta. Pero no entiende de corazones que no la extrañan, y aprendió a ignorarlos, como ignora todo lo que no la acaricia.
Piel que solo sufre o quiere con el contacto.
ResponderEliminarMuy bueno!!
Cariños....
La piel es sabia.
ResponderEliminarLa piel es sabia, como bien dice Magah, y tu la entiendes cuando interpretas la infinita variedad de sensaciones que se encierran en el sentido del tacto.
ResponderEliminarLa piel sabe, y en su sabiduría aún busca el supremo goce del contacto del ideal descnocido.
Disfruté leyéndote!!! Un fuerte abrazo.
Muy lírico y conmovedor, el sentirse amado es una cuestión de no dejar que lo hagan quien no nos quiere de verdad.
ResponderEliminarAbrazo
muy bien logrado,
ResponderEliminarsaludos desde Uruguay
Creo que en el AMOR el con-tacto es una de las principales artes. Tu prosa es prosa poética.
ResponderEliminarCariños Irene
http://irene-elrevésdelavida.blogspot.com