Murmullos



Han crecido los murmullos.
Se sueltan de mis manos,
quieren cruzar solos
las calles y avenidas.
No debo temer por ellos.
Son murmullos grandes,
y parecen sabios y pensativos.
Saben esconderse de la lluvia,
o elegir la mejor sombra,
del mejor árbol, y escapar
si algo los amenaza.
Los murmullos aprendieron a gritar.
Ya no son míos.