Hielo


No me pidas que te salve del frío,
si yo lo llevo conmigo.
Cada tanto encenderé un fuego,
pero no lo haré para complacer a un niño
que teme al hielo como a un extraño.
Lo hago solo para armar
el sutil rompecabezas de contrarios
que obliga a uno a existir solo si existe el otro.
Para ver el azul transformarse en rojo.
Para ver derramarse las gotas congeladas.
Porque el fuego se apaga,
pero el frío nos abraza a todos.

10 comentarios:

  1. No puedo pedir que me salves del frio, no puedo pedir que me salven.

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  2. Me encanta como escribes, me quedo con el final, el frío nos abraza a todos, que mayor desconsuelo que no tener al lado a nadie con quien compartir.

    Abrazo

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  3. Lo hago sólo para armar
    el sútil rompecabezas de contrarios
    que obliga a uno a existir sólo si existe el otro.
    Precioso.
    "Fría" me has dejado.
    Un saludo

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  4. Me encantó, Marcela… ¡me encantó! Enviciado por la dinámica inmediata de Twitter tengo el impulso de redistribuirlo,

    ¡Me encantó!
    D.

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  5. bestial....Lo hago solo para armar
    el sutil rompecabezas de contrarios

    me encantó

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  6. Hermosos versos. Qué solos estamos e indefensos aunque nos rodeen multitudes.

    Un abrazo- Me ha encantado leerte-

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  7. Dame tu frío, porque Mayo nos ha pegado durísimo con el calor.
    Hermoso poema.
    Abrazos.

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  8. Es hermoso, me conmueve profundamente esa confesión de no salvar del frío.

    Besos.

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  9. Siempre profunda, simpre llegando al fondo de la cuestión... ¡que mensaje para el que acuse el recibo!.
    Un beso.

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  10. Pareciera que cuando conseguimos nuestra madurez, es decir, cuando logramos saber lo que somos, nos descubrimos muy solos.
    Por lo menos (y es mucho) tengo tus poemas.
    Abrazos.

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