El desierto

¿Por qué se repiten los sueños? Tengo sueños contradictorios. Sueño con estaciones de tren, eso lo entiendo, pero también sueño con el mar y con desiertos.

El desierto en mis sueños brilla. Como si la arena quisiera competir con los glaciares y las nieves eternas brillando en la noche, o con el charquito de mi vereda. Creo haber leído (¿en el principito?) que el desierto en la noche brilla. En mis sueños me siento y miro la inmensidad sin hacer nada, dejando pasar las horas. Es raro, porque en otros sueños, suelo estar muy apurada. Y en esos simplemente me quedo allí, sin miedo pero sin paz tampoco.

En el mar, en cambio, siempre estoy, en mis sueños, al borde de tsunamis, sobreviviendo a grandes olas, intentando sin éxito nadar hacia la orilla.

Aparentemente, en el desierto, estoy como resignada. Como si supiera que caminar hacia cualquiera de los puntos de cardinales, será inútil.

Reconozco que si me encontrara en medio del desierto, lo único lógico que se me ocurriría, sería buscar a la serpiente para volver a mi estrella.

2 comentarios:

  1. Me dio nostalgia y visité mi blog de blogspot. Así releyendo comentarios viejos encontré uno tuyo. Te seguí, llegué a Gubavo (le dejé un comment, espero que suba, ya que nunca lo había leido antes!).
    ustedes son especiales. Celebro que te hayas cruzado en mi camino.
    Un abrazo y nos leemos. Aquí y allá...
    Bet

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  2. ¡Gracias Betina! Me acostumbré a escribir acá, así que uso blogger como un borrador de Clarín :) Gus no encuentra tu comentario, pero seguro que ya va a subir. Viste como es eso... Vos también sos muy especial. Besotes.

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