viernes
El y ella
Todas las mañanas él la saludaba al cruzarla en la calle.
El elegante sombrero dibujaba un arco en el aire, dejando durante ese instante a la vista del mundo el cabello cortado con cuidado.
El extendía la mano y en ese precioso momento, ella sentía que aprisionaba con firmeza su pequeña mano desvalida y se sentía segura.
El hablaba. Decía: "¿Cómo está? Hermosa mañana" sin que esa frase dependiera del clima.Y sonreía. Ella imaginaba que la hermosa mañana dependía de ese encuentro.
Con la excusa de que iba al trabajo, él se alejaba rápidamente.
Se habían conocido una tarde. El fue el que dijo que se cruzaban casi todas las mañanas. Ella dijo que si, que era verdad. Habían cruzado el abismo de ser dos desconocidos y eso la emocionaba. Desde la mañana siguiente podrían saludarse, escudados en esa presentación oficial en la fiesta de un amigo de ambos.
Ella ya había imaginado una historia con él. Una casa, un jardín, hijos. Lo había imaginado en ese tiempo de silenciosos cruces en la calle. Lo había imaginado sin saber si él ya habitaba otro universo, con esposa, hijos y un gato. Lo había imaginado solamente porque él parecía tímido y bueno y porque cerraba los ojos con un gracioso gesto cuando el sol matutino traspasaba las ramas de los árboles.
Todas las mañanas ahora ella buscaba excusas para continuar el diálogo. Ir robándole más tiempo, más minutos, más respuestas. Seguir hablando del clima, de la primavera, de las nubes redondeadas y de los pajaritos en los árboles. Agregar temas, agregar excusas. Enumerar las actividades del día. Lamentar resfríos, recomendar remedios caseros.
Cada mañana despertaba una nueva esperanza.
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Muy tierna tu historia, se vislumbran virtudes personales tras de tus letras, te muestra como mujer sensible y linda de alma.
ResponderBorrarBello complemento el Botero.
Dejo beso para vos.
Un hermoso texto...
ResponderBorrarFelicitaciones y mi abrazo
Ev...
HErmoso texto Marcela. Y ese cuadro es excelente.
ResponderBorrarCariños!
Una conquista lenta y eficaz.
ResponderBorrarQue la disfrute.
Besos.
Por Diorr cuanto falta para que vayan al catre!!!!!!!!
ResponderBorrarBesos
jajajaja
ResponderBorrarQuien sabe Lux, quien sabe.
TORO: ¿Será? El se escapa un poco, aunque es tímido...
Navegante, Evangelina, Sol, muchas, muchas, gracias.
Besos.
¡Muy romántico!
ResponderBorrarNos dejaste en suspenso el final. Buaaaaaaaaa
¿Cómo haré para ponerme al día con un blog tan prolífico como este?
ResponderBorrarMis disculpas, queridísima Marcela, por mi ausencia, que planeo prolongar algún tiempo más. No estoy atravesando el calmo de los mares, por decirlo de alguna manera.
Un beso con el cariño de siempre y la promesa de retornar al universo blogger.
Amor en estado puro. Aún sin haber percibido la imperfección del otro, sin sospecha de futuro desencanto y con muchas ansias de entrega.
ResponderBorrarMe toca leer la historia no contada en tu relato; la del hombre que también alberga una ilusión completa, con gato y todo, pero teme romper el hechizo si no es aceptado el beso que sale de sus labios en forma de palabras amables, el abrazo que se queda en la punta de sus dedos cuando le da la mano o los te quiero que se le acumulan entre sus hasta luego, señorita.
…No sólo los de cabello cortado con cuidado son tímidos.
Gran cuento, enorme historia de amor.
D.
Que buen relato para hablar sobre eso tan esquivo, que a veces no admitimos sentir, y que se llama amor.
ResponderBorrarSimplemente un relato precioso.
Bsos.
PD: Ahora me doy cuenta porqué no me enteraba que actualizabas, no estaba como seguidora.
Que lindo! que existan esos encuentros, que existan esas personas que le van robando tiempo al tiempo.
ResponderBorrarUn abrazo grande!
Qué bello comportamiento, mientras esté plagado de buenas intenciones... y no sea meramente el vicio de una robacorazones.
ResponderBorrarHaberlas hailas...
Abrazos.
Ayy me gustó mucho. Botero también me encanta.
ResponderBorrarEs una historia que disfruté mucho y recordé quizá alguna propia de un pasado-pasado.
Cariños preciosa.
Yo había pensado algo parecido a lo de Lux, que muy romántico y tal pero que a ese paso les iban a dar las uvas. A ver si haces una segunda parte algo más normal y prosaica.
ResponderBorrarBesos