IV

Ya no quiero ver manos vacías,
sin espacio para sujetar otras manos.
¿Dónde estás, si no estás con tu alma?
Cuerpos llenos de nada,
se ríen de su propio espíritu.
Lo niegan y niegan el canto del gallo.
Niegan el sol y a la lluvia
y a todo lo que brille.
Todo lo sensible es negado.
Existen los ladrillos, porque son duros
Existe lo que no siente.
Y las manos vacías se cierran.
Así golpean.


1 comentario:

  1. Perdón, se que este no es el lugar. Pero, vos tenías hace mucho tiempo un blog en clarín? Mar Anabasis? Si es así, simplemente quería decirte gracias.

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