Normalidad

Te piden que vuelvas a la normalidad. Que aceptes lo roto, para estar nuevamente entero. Que aceptes lo perdido, para encontrarte. Y a todos esos consejos tan bienintencionados, se dice que si, porque es más fácil decir que sí, y porque tienen razón.
¿Pero cómo se hace?
El tiempo no cura nada, sólo fabrica cicatrices, con una habilidad sublime, es verdad, pero la cicatriz está ahí, para ser acariciada. Nunca creí que algo que deja cicatriz pueda curarse.
Porque se curan las enfermedades, pero no el dolor. El dolor no es una enfermedad.
La verdad es que me gusta saber que curar ciertos dolores es más cruel que aceptarlos.

I

El mundo arde pero no quema el cielo.
A ese cielo que posee mi futuro,
y que guarda lo mejor de mi pasado.
No es un lugar desconocido,
lejano a mi, y al mundo que arde,
como ramas secas en un jardín sin alma.
Las llamas habitan el cielo.
Nosotros ardemos, mirando a las estrellas.