Desconocidos

Desconocidos preguntándose como dejar de serlo.
¿Verá el otro mis palabras, entre la multitud de palabras? ¿Me verá, realmente?
Estar frente a frente no es verse y chocarse no es encontrarse. Nos encontramos desde lejos, y desde antes. Es la ley.
La soledad es tentadora, porque no exige esfuerzos. El desconocido amenaza con transformarse en su opuesto.
¿Hay que permitirlo?