Gigantes pequeños.



Uno creería, viendo las ciudades y sus edificios, que son habitadas por gigantes. Sin embargo, somos pequeños. Y sumada a esa pequeñez, tenemos el inmenso poder de acurrucarnos y ser felices de ese modo.  

Poema sobre el amanecer




Y si vamos a desmentir amaneceres,
por que no hacerlo con verdades.
Decir solamente que amaneció de nuevo,
y que aún estábamos.
No es poco estar en un mundo
que está amaneciendo.
No es poco ser parte de un hecho que es,
desde el principio, la imagen del principio.
Nada inicia tanto como el amanecer.
No importa si es un inicio real o falso.
Podemos desmentir el amanecer,
o lo que sucede dentro del amanecer,
pero no lo hagamos con mentiras.
Amanece. Nadie puede negar eso.